sábado, 12 de marzo de 2011

Rita Guerrero.

Foto cortesía de Galicia.

Esta mujer marcó mi vida. Su voz me acompañó, me enseñó, me acarició. Su belleza me cautivó desde la primera vez que la vi. Tantas veces lloré a través de ella, tantas el consuelo vino de su boca.

Cuando tenía 12 o 13 años tuve una perra y le puse Rita. Se llamaba así porque me encantaba ese nombre que le pertenecía a una mujer hipnotizante, fuerte y súper sensual. Cada vez que decía su nombre era una especie de conjuro con el que esperaba que algo de ella se quedara en mí. Mi cuarto estaba lleno de fotos de ella y mis cuadernos repetían incansablemente las letras de sus canciones. Cerca del fuego, el corazón es fiera herida.
El día de ayer esta mujer se fue y, de verdad, me siento bien pinchemente triste.

2 comentarios:

  1. ¿lloraste? yo si, puse sus rolas todo el día y sentí como que algo de mi juventud se fue con ella, ella estuvo ahi desde la prepa hasta hoy, y estará hasta quien sabe cuando.

    (gracias por los derechos de autor)


    besos reconfortantes

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  2. Sí, lloré y probablemente siga llorando de repente... me conmovió enormemente Poncho hablando en el homenaje en el Claustro... yo no he podido ponerme a oir sus rolas, estos días han sido muy cabrones (mucha chamba y una nueva marca de pastas que no está fifando) y si me meto en esas no salgo en una semana... ja... pero pronto tendré mi ceremonia luctuosa... y sí, neta, creo que yo sentí exactamente lo mismo, algo de mi juventud se fue con ella, de cuando sufrir era que un morro no te pelara y que se curaba, justo así, oyendo a Santa Sabina...

    ¿Sabes qué me pareció muy loco? Que es la
    primera vez que siento que la muerte de alguien le movió el tapete, cabrón, a un montón de gente en FB que conozco de muchos lugares distintos, gente que ni siquiera me hubiera imaginado que eran fans, y fue muy loco porque es darte cuenta de esos vínculos que hacen una generación, de lo que compartes con mucha gente... en fin...

    Me sigue pareciendo bien pinchemente triste...

    Besos resonfortantes para ti también, mujer.

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