Hace poco descubrí tumblr. Sí, sí, la tecnología y yo no somos mejores amigas, cuando la cosa requiere algo más complicado que dar click en un botón para que lo que uno quiere suceda, yo simplemente digo con permiso y me retiro tratando de conservar algo de dignidad. Por eso no tengo tweeter, ni uso last.fm ni ninguna de las ¿aplicaciones? ¿páginas? ¿programas? que seguro tienen meses out there.
A pesar de mi incapacidad tecnológica, desde que descubrí tumblr he estado obsesionada con las fotos y dibujos con frases cursis de ingenio azotado. Fotos de paisajes, flores y papel tapiz con palabras escritas a mano o con tipografía de magnetic poetry. Imágenes borrosas de manos y cabellos, camas desordenadas, los platos del desayuno; fotos de desnudos en balcones, escenas y citas de películas, ventanas, todo visto a través de los ojos románticos y nostálgicos de cientos de personas que, seguramente, no tienen más de 30, o tal vez muchos menos.
El arte siempre ha sido, entre otras muchas cosas, el deseo de experimentar el goce estético, de ver y sentir cosas bonitas, pues. Pero lo que me tiene absoluta e irremediablemente fascinada es cómo ese estado se transmite y se transmite a través de la cosa ménos romántica del mundo: los ceros y unos y los bits y los bytes y las pantallas y teclados. Encontrar esa imágen que sintetiza toda la soledad, el amor y la esperanza que uno está sintiendo, justo en ese momento y, además, darse cuenta de las 251 notes y likes en los últimos noventa minutos me parece una experiencia surreal.
Estoy convencida también que ese sentimiento, ese estado, es contagioso. No sólo porque de una página pasas a otra y a otra y a otra, sólo para descubrir más imágenes e irte sintiendo más maravillada y más vacía, porque sabes que nunca podrás ver todos los encajes, todas las flores y todas las tazas, todas las combinaciones de clores, toda la luz, sino porque al final, ese contagio hace que termines regresando a esas cosas que te duelen un poquito pero a las que vuelves con gusto, como escuchar The Blower's Daughter y ver Closer y saber que life goes easy on me, most of the time...
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