Ayer di mi primera clase. Antenoche cuando estaba revisando los exámenes diagnóstico de mi grupo de los miércoles y los viernes (el típico escrito de "mi primer día de clases" o "la universidad para mí ha sido...") me entró una combinación de pánico con éxtasis.
Pánico porque iba a estar frente a un grupo de 24 posadolescentes tratando de explicarles no sólo porque es importante saber distinguir "solo" de "sólo", sino porque, además, es interesantísimo, divertido y súper emocionante. Además, me puse a pensar que dar clases es algo que, si mis sueños se vulelven realidad, estaré haciendo por el resto de mi vida. ¿Y qué tal que soy malísima haciéndolo? ¿qué tal que me odian? ¿qué tal que yo los odio?
Éxtasis porque, a medida que iba leyendo los textos, me iba dando cuenta de lo afortunada que soy porque después de un año y medio mi currículum no sólo (con tilde, tengo que acostumbrarme a decir tilde) tendrá unas líneas más en la sección de "formación académica" sino también en la de "experiencia profesional". Y porque esa primera experiencia profesional sería con alumnos de licenciatura (pregrado, tengo que acostumbrarme a decir pregrado*) y aunque no les esté hablando de los personajes de una novela, o del género y la nación en el siglo XIX, me siento feliz y privilegiada.
Mi clase fue un éxito. Un éxito dentro de lo que puede ser una primera clase de Español para alumnos de Biología, Ingeniería civil, industrial, Derecho y Psicología. Mis alumnos participaron, preguntaron sus dudas sobre el uso del "por qué" y el "porque" y yo me sentí realizada.
Ahora sí empieza lo bueno, dictar 6 horas de clase a la semana y tomar otras 9, todo esto mientras leo y comienzo a preparar lo que será mi maravillosa y súmamente corta tesis de maestría.
* ¿No les parece que el término "pregrado" habla de la visión acerca de la educación en Colombia? Porque a mí me parece que ser "pre" algo suena a cosa incompleta, a un todavía no lo alcanzas. Aunque la maestría no es el "grado" sino el "posgrado", entonces el "grado" sólo queda como el título, la cosa que existe en medio de que estudias 4 años (o 5) y que estudias otros 2 (o uno y medio).
Dicen por ahi que lo mejor es darle clases a los que no se creen escritores (osea a los no letrosos) porque resulta maravilloso ver cuando se les prende esa lucecita en la cabeza y hay epifanías y momentos uuu, ahhhh.
ResponderEliminarSuerte con tus chino <3
Felicidades Azuvia! Chidísimo dar clases, súper gratificante. Tratar de explicar ante los alumnos te ayuda a entender mejor tus propias creencias.
ResponderEliminar