Nunca se me había ocurrido tener un blog. De hecho, parte del pasado con el que cargo (como ésto) hizo que pasara años firmemente convencida de que no volvería a escribir nada que no fuera un trabajo académico. Creo que incluso dejé de escribir cartitas de amor.
Fue en mi fiesta de despedida en Hermosillo antes de venirme a Bogotá -esa noche maravillosa con los cupcackes de betún rojo-amarillo y azul más horribles del universo, con los jello shots de guanábana pintada de azul, con las niñas, la cuñis, el hermano y toda la banda amada y adorada- que, cuando se despedía, la Galicia me dijo: "tienes que hacer un blog". Y listo, a los pocos días empecé a escribir esto para contarle a ella, y a los que se dejaran, qué era de mi vida en Colombia.
Hace casi un año, el 31 de diciembre pasado, en mi tierra, en mi casa, en un cuarto que no era el mío porque los tíos y los primos habían llegado de visita, mientras la gente entraba y salía de una otrora tranquila morada, escribí una nota en Facebook en la que decía que para mí el 2010 no había apestado bien duro. Que, eso sí, había sido el año más intenso de mi vida pero que ahora me sentía feliz y emocionada y agradecida y satisfecha y hermosa. Ahora puedo reconocer que los primeros seis meses del año sí que apestaron bien duro, bieeeeen duro, pero los últimos seis fueron gloriosos, glo-rio-sos.
Este año, no habrá una nota de FB ni un post de este blog sobre las cosas que hicieron el 2011 uno de los mejores años de mi vida (si no sonara tan rotundo, y si mi directora de tesis no me hubiera dicho que nunca hiciera afirmaciones o negaciones rotundas porque siempre habrá algo que las pueda contradecir, diría que este ha sido el mejor año de mi vida... ja), no habrá reflexiones ni recuentos y no sólo porque en unas horas me voy en un viaje casi espontáneo (lo más espontáneo que uno puede ser con un grupo de cinco que incluye a una abuela de ochenta y tantos...) con la happy family a Villa de Leyva a pasar año nuevo, sino que no habrá nada de eso porque todo este blog es mi lista de propósitos y de agradecimientos: todas las personas y las cosas que me hicieron feliz este año están aquí. Este año fue de conocer y de recordar y todo lo que conocí y todo lo que recordé fue objeto de algún post. Mis amigos, mis amores, mi familia, mis clases, mis lecturas, mis alegrías y mis azotes se quedarán guardaditos en los ceros y unos (de los que no entiendo nada) mientras yo me despido de este, mi primero de, espero, muchos años en Colombia.
¡Feliz año nuevo! (Son lo más.)
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