Hoy fui a ver a Carlos Fuentes, exactamente eso hice: fui y lo vi.
El Fondo de Cultura Económica tiene en Bogotá una maravilla de librería, el Centro Cultural Gabriel García Márquez. Según un correo que nos enviaron de la universidad, el día de hoy Fuentes estaría de 1 a 2 de la tarde firmando libros.
Ayer, ir me pareció la cosa más normal del mundo; ni siquiera tuve que pensarlo, fue como si me hubieran dicho "mañana tienes cita con el doctor".
Y hoy me levanté (temprano, ahora siempre me levanto temprano...), desayuné yogurt con arándanos, planché una blusa y un pantalón, vi el especial de Democracy Now sobre la renuncia de Mubarak y un capítulo de Big Love, me bañé y salí rumbo al Fondo.
No fue sino hasta que llegué que me puse a pensar ¿y ahora qué? ¿A poco voy a comprar un libro de Fuentes y hacer fila para que me lo firme? ¿Le voy a decir, hola, soy mexicana, y esperar que eso le importe? Mmmññññññeeee...
No tenía ni dos minutos ahí cuando me encontré a un amigo de la maestría, nos pusimos a platicar y le conté la historia de cuando salí en el periódico con Fuentes*. Un ratito después, me asomé entre la gente y lo vi de lejos, simpático y sonriente firmando libros, y listo, mi amigo y yo salimos del Fondo y nos fuimos a tomar un café al Juan Valdez de la esquina.
* Hace varios años, en una FIL, hubo una mesa que se llamaba "Del Boom al Boomerang" en la que el Boom era Fuentes y el Boomerang empezaba en Volpi y terminaba en Xavier Velazco. Yo acababa de llegar a Guadalajara del DF después de una larga noche de juerga, justo a tiempo para la mesa. Como todos los asientos ya estaban ocupados, me acomodé en el piso con mi gafete de prensa de Radio Universidad de Sonora y mi camarita de rollo de 35. Al día siguiente Paty me mandó un mensaje diciéndome que le daba mucho gusto tener una mamá (en ese entonces bromeábamos con que ella y Jorge eran como mis hijos) que salía en el Milenio con Carlos Fuentes. La verdad yo no entendí nada pero hice cómo que sí. De regreso en el DF, Paty me enseñó la página de la sección de cultura en la que aparece la tradición y la vanguardia de la literatura mexicana, y la Azuvia sentada en primera fila.
jajaja... Justo la última vez que nos vimos nos relataste esa antigua historia entre Fuentes y tú, que, por cierto, yo no conocía. Al parecer te persigue ese wise old man. ¿No será una señal de algo?
ResponderEliminarPD. Por cierto, ya empezaste a leer a Fonseca??
Ya se... me acordé mucho de ustedes y de esa noche cuando estaba escribiendo el post... y sí, a lo mejor mi destino y el de Fuentes están unidos... jaja
ResponderEliminarY nops... todavía no empiezo con Fonseca pero lo tengo cerquita, lo veo todos los días y pronto espero entrarle...
¡Besos! :)