Sigo sin poder terminar la entrada acerca de las frutas y las verduras colombianas. Cada vez que me acuerdo de ella, pienso que no me siento lo suficientemente feliz, lo suficientemente festiva y maravillada como para poder hablar de ellas y hacerles justicia.
En cambio, cada vez que abro este blog y le doy click en acceder es con la ilusión de que de una vez por todas me resuelva a decir lo que realmente quiero. A decirte lo que realmente quiero, a tí, que seguramente no me estas leyendo. Entonces, ¿hasta dónde es artificio? ¿hasta dónde escribirte aquí es mi manera de aguantar un poco más, de callarme un poco y no decirte?
En el fondo resulta que te llevo más de lo que esperaba, te llevo como la cinta que todos los días sostiene mi cabello, que va de mi muñeca a él y desde una repisa espera mientras me baño.
Te llevo conmigo. No lo puedo evitar, no quiero, no se cómo soltarte.
Pero tú ya lo has hecho. Tiene sentido, en el fondo no podemos hacer otra cosa. Siempre lo supe, lo esperé y fui yo quien lo advirtió. Me voy, dije. Siempre supe que me iba. Siempre supe que te quedabas.
Y cada vez que hablo de ti, hago como que llego a la conclusión razonable: estamos lejos y no somos nada. Y no sé qué me molesta más. Si no me perdono el que mientras Andrea habla de la imitación y la realidad en la poesía yo estoy pensando en ti, o si es que lo me duele es disfrutar tanto cada calle y cada tarde y a la vez extrañarte tanto, tanto.
Mi corazón, corazón, no sabe jugar simple. Es ingénuo y apenas conoce algunas letras, algunos sonidos, no sabe descifrar, no sabe leer los silencios. Piensa lo peor y se consuela creyendo que es mentira.
Porque,
¿qué daño puede hacernos, decirnos, sabernos?
Y así, algún día será otra cosa. Algún día será diferente, conjugaremos el verbo ir en otros tiempos y en otros lugares, tal vez en otras personas, no lo se. No tenemos cómo saberlo.
Este si lo leí bien, y quisiera decirte.. no sé realmente,¿been there, felt that? *me rasco la cabeza*, no sé que decirte contra la melancolía y los lazos invisibles, pero te mando abrazos, varios, si quieres del tamañp de las frutas colombianas.
ResponderEliminarGracias, mujer.
ResponderEliminarEso es lo único que necesito, abrazos varios y saber que someone else has been there and felt that... :*