sábado, 11 de junio de 2011

♫ Shubi dubi da shubi ru dau dau ♪ ♫ ♪ ♪




Gracias al mood "únete a los optimistas" en el que me he sentido últimamente, llegué a la serie de videos más divertidos de youtube: un playlist de La onda vaselina que empezaba con el calendario de amor en Ándale con Paco Stanley y pasaba por "Te quiero tanto, tanto" en Otro rollo (un programa que, creo, vi la noche que lo pasaron) y otras joyas de la secundaria (como aquella que muy acorde con el momento dice: llevo colorado el pelo a tu salud).

Ese warm and fuzzy feeling que deja ver los pantalones de estampados psicodélicos y las ombligueras tornasol que tan cool se veían en 1998, en realidad tiene todo que ver con lo que me llevó al jingle de los optimistas y que era la idea original de este post: aunque me duela, aunque me frustre y me llene de impotencia, me he propuesto no aferrarme y disfrutar, en cambio, las cosas inseperadas que aquellos que were not meant to be han dejado en mi vida.

Además del aprendizaje, el crecimiento, la madaurez y bla, bla, bla, me quedo con cosas concretas: The Beatles, Michel Gondry y Charlie Kaufman, Nick Hornby, "Down to the River to Pray", Magritte; el post-rock, Joey Cape, los helados de Dairy Queen; Foucault, Faith no More y los mojitos; Interpol, los Malboro rojos...

Al final, unise a los optimistas es aceptar que aquello con lo que nos quedamos no siempre es lo que estamos esperando: buscando el amor uno encuentra música, postres, nuevos países y mejores amigos. Hoy, instead of a broken heart, tengo canciones de Joe Arroyo, la caja de fósforos más bonita del mundo y una nueva y recién descubierta habilidad para la repostería.

No hay comentarios:

Publicar un comentario