- Mis 26 pasaron sin que me diera cuenta: para cuando me acostumbré a decir 26 ya había cumplido 27. A veces se me olvida y digo que tengo 28.
- Dentro de 33 días mi mamá vendrá por cuarta vez a Bogotá. Seguré insistiendo para que ahora sí me traiga tacos de carne asada en tupperware.
- La próxima semana estaré en Cali: presentaré mi tercera ponencia en mi segundo congreso fuera de Bogotá; será la primera vez que no hable del siglo XIX.
- Hace siete meses empecé a andar con S.P. El número de risas, suspiros, dedos de los pies encogidos y miradas de borregoamediomorir ha aumentado considerablemente.
- La última vez que me subí a una báscula pesé 74. Decidí que no me importa, especialmente porque ya no me gusta cómo me veo en las fotos de cuando estaba flaca: falta cachete.
- Este semestre me convertiré en la asistente graduada que más veces a dado el curso de español (y que más veces ha respondido el qué-sé-hacer-cómo-sé-que-lo-sé en los talleres previos).
Eso de la edad es común a las grandes mentes, digo yo juro que tengo 17, 23 ó 25 según el día y ya casi llevo un año de 30 y aún no me acostumbro.
ResponderEliminarMuacks
ajjajajaja dedos de los piés encogidos xD
ResponderEliminarQué bonito es leer felicidad. Que todo siga mejorando.